Tras los fuertes incrementos en los servicios de luz y gas que empiezan a impactar en las facturas de mayo, el Gobierno analiza mantener ambos suministros sin aumentos durante todo el invierno, época en la que el consumo energético se dispara. El objetivo, trascendió, es apuntalar la desaceleración de la inflación y evitar un golpe todavía mayor en los bolsillos de los usuarios.
Esa posibilidad fue confirmada la semana pasada por el vocero presidencial Manuel Adorni: “Aún no tomamos ninguna determinación todavía, pero puede ocurrir. Cuando tenés superávit fiscal podés dosificar cómo debe recaer el peso del ajuste en determinados sectores de la sociedad y no ponerles una espada en el cuello, por decirlo de alguna manera”, deslizó el funcionario.
La decisión trascendió luego de que un informe privado detallara el peso que los aumentos en servicios públicos como la luz y el gas tuvieron en el primer cuatrimestre, en un contexto en el que la inflación fue del 112% y con salarios creciendo muy por debajo.
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